miércoles, 28 de febrero de 2024

Apnea

     Y eso es lo que en realidad duele. Sentir que después de todo lo pasado ahora parece prohibido, ahora resulte prohibido ¿Qué tan desquiciado podía estar yo? Si volver a anhelar lo ya tenido era algo del montón. Simplemente imaginaba la idea, daba vueltas en mi cabeza suplicándome que lo considere. Que peligrosa combinación...

¿Qué era lo peligroso de esta idea recurrente que me volvía completamente insensato?
¿Qué me volvía completamente insensato?
¿Por qué no se había consumido en fugaces como todo lo demás?
¿Qué era lo especial e incomprendido para mi de esto?

    Seguías siendo ese cigarrillo que lograba calmar alguna ansiedad; pero lo jodido de la ansiedad es que logra gobernar, y yo no podía permitírmelo nuevamente ¿Qué jodidamente inexplicable me sentía en este momento? ¿Por qué se sentía bien? ¿En serio era tan fácil recaer? 

¿Por qué de repente me volvía un amnésico compulsivo?
¿Por qué de repente volvía a tener apnea?
¿Por qué de repente... te amaba de nuevo?

domingo, 2 de octubre de 2022

Verano

    Esa tarde se encontraba hamacándose en este sillón de madera que, yo, con ilusiones había instalado con tirantes del techo a la salida de la puerta trasera de la casa de verano, donde pasábamos algunos días. Me había pedido, o como sonó para mi proposición exigido, que lo hiciera. Cuando le surgió esta atracción, lo de un sillón colgante, sentí felicidad. Imagine que por algunos instantes nos pensaba a ambos, nos tenia presente en su mente ahí, en nuestra casa de verano  a la que corríamos escapando de la ciudad que nos enloquecía con sus costumbres. Aunque en realidad fueran esas costumbres las que nos hacían querer correr, querer tele-transportarnos por no querernos mas de lo que quisiéramos, de lo que queríamos. 
    Se hamacaba con esmero como una niña que en pleno descubrimiento se subía a su primer hamaca. Tenia cara de sentirse a gusto, como cuando testeaba esas combinaciones de comidas que nadie cataría. Pensé en lo bella que se veía, y en como me gustaba la elegante forma en que lo hacia. Estaba distraída, con su mirada a lo lejos, posicionando sus ojos al horizonte. Mientras, yo, me carcomía en pensamientos.
    La idea de que podía ser mi hija desquiciaba en estas ocasiones mi ya arruinado juicio. Y por mas catastróficos que fueran estos pensamientos, no dejaba de mirarla así. Pese a que no sabia a ciencia cierta como es que la miraba, note que quise mirarla con lujuria, quise que mi designio fuera por el lado de la perversión aunque tuve la dificultad de no lograr hacerlo. Ya no lograba mirarla de esta forma que obligadamente pretendía encaminar. Me estremecía la manera en que todo mi ser se convirtió en inexplicable cuando se trataba de ella. Quizás lo que me asustaba no era verla como lo que podría haber sido, un engendro de mi propia genética. Eso asustaba pero por el contrario, al verla así, me demostraba la fragilidad que sentía por ella.
    Me venció. Pero ya no quería acceder a sus suplicas, mas no podía dañarla. Aun cuando para ella ese dolor significara el gesto de amor que necesitaba generar para sentirse querida. Y todo porque yo si la quería. No se si de la manera correcta del deber porque ¿Qué es lo correcto? Si no comprendía siquiera si era amor, lujuria, obsesión, algún deseo real u otro trauma encubierto. Ahora bien... 
¿Era amor? Nunca pude responderme esa pregunta recurrente, quizás la respuesta no me interesaba, o quizás nunca fui tan fuerte para aceptarla. 
    Me sentía arrepentido de cada una de las veces que la había fustigado, inclusive esto hizo que no vuelva a consentir ninguno de sus deseos sexuales, porque aunque como evidencie que a ella no la dañaban, a mi, me hería en lo mas recóndito.
    En verdad quería amarla, pero para no distar su presencia debía mantenerme fuerte en este sometimiento de no expresarlo. No dejaba que la quiera bien. No quise quererla entonces. No jugué mas.
    Me destrozó el cariño, me volvió una bestia despiadada que cuando buscaba cumplir mis equivocados deseos -sus deseos- terminaba por conseguir que deba enfrentarme, cada vez mas, con mi ser psicópata; este ser que antes de ella no sabia que guardaba.
    Ella se empeño, termino por lograrlo, hizo salir a flote mi desquiciamiento en el tiempo que vino hacia mi en beneficio de su propio desprecio. Su desprecio concluyo con mi propio desprecio, por consecuencia, termine por despreciarnos a los dos.
    Imagino, y aunque deseo me haya engañado también en esto de pensar, que nunca se quiso de verdad.
Ya por mi lado y con el transcurso del tiempo, comencé a sentir asco de mi manera de ser: una animalia. Desde ese día, no volví a verla, y desde entonces... preferí quedarme con este magnifico recuerdo: Ella, hamacándose como una niña a la que le estremece el viento en la cara, cuando el viento destapando devotamente su vestido, la demostraba queriéndose bien al fin.

lunes, 29 de agosto de 2022

Muerte súbita

    Una sola tarde me hizo el amor, fue la primera vez que demostró una pizca de afecto. No me ocurría hace tiempo lo de encontrarme en este estado; el de sentirme tan sobreexcitado. Me encontraba así porque Eva había accedido a mi propuesta sin poner esa cara de obligación –la que solía poner cuando no podía decir no. Dijo sí, sin peros, sin las miles de excusas que salían de su boca cuando, yo, intentaba acercarme más. Esa tarde me sentí desamparado. Me sentí en desamparo cuando después de nuestro encuentro intentó susurrar algo entre dientes que no trascendió, cuando al irse cerró la puerta con fuerza pero al límite, y no se despidió. Ese atardecer logró implantar en mí una angustia, tan grande, que oprimió mis sesos como si fueran a dañarse, encogerse, fenecer. No tuve estrategias. No pude comportarme como valiente porque lo entendí mucho tiempo después de que sucediera. A mí nunca me salía eso de tratar de robar su libertad, de implantar mis pensamientos en su cabeza. No quería corromperla de ningún modo. Ella para mí, seria eternamente esa pequeña señorita: la que uno de los días más fríos del año observo con ojos de amor a una pareja, en un café; la pequeña que, cuando dejaba de ser pequeña, entraba a un bar de mala racha a las diecinueve horas y cometía los peores actos de diantre; los actos más inmundos de su ser. No tuve ideas de cómo lograr que mi boca reprodujera las letras que formaban ésta maldita oración, o ¿plegaria? para que no se marchara.
Esa tarde me encontraba sobreexcitado. Ella subió las escaleras con atención, prestándole el adecuado cuidado a cada paso que daba. Era como si pidiera permiso con cada uno de los movimientos de sus caderas. Fue despacio. Mantuvo la calma. La sentí diferente, empero, no esperaba lo sucedido en esa habitación...
    Después de sentarse en la cama y quedarse en silencio por algunos minutos, acomodo mi cuerpo con cuidado y beso cada parte de mí como si me cortejara de verdad. Me acaricio dócilmente. Me tomo delicadamente. No llego a besar mi frente y, sin embargo, si beso mi corazón que estaba siendo desgarrado
 por una boca que no suspendía su camino. Detrás de mi, comenzó por masajear cada musculo de mi espalada, fue recorriéndolos sin ser excluyente con ninguno. Retrocedió de su posición inicial para dirigirse hacia abajo, a mis piernas, y cuando parecía que cesaba prosiguió con mis pies mientras yo me encontraba disfrutando boca abajo. Cruzó por un costado hacia la cabecera, giró mi cuerpo, y coloco mi cabeza entre sus piernas, en aquel momento fue cuando volvió a hacerlo, cuando volvió a masajear mi cuello, cuando luego debilito con los círculos que formaban sus dedos en mi rostro cada tensión retenida, cada emoción contenida. Todo el rencor o enojo que alguna vez había sentido se había evaporado.
    La pequeña señorita desamparaba mis noches, pero ahora, ya no eran nada, no existía tal sensación de desamparo. Siquiera podía existir algo que sea comparable con estos diez minutos. Invirtió el polo norte en polo sur, el horizonte dejo de ser horizonte, pasaba de ser montaña simple a volcánica, manifestándose solo en ese instante. Fueron los minutos más prodigiosos de toda mi absurda vida. Después de los masajes volvió a tocarme con amor. Esta vez, con amor, hizo evidente que su pretensión era la que yo pudiera percibir esta acción como la que utilizaba, cuando sin verbalizar me pedía que la cogiera. Pero, contrariamente, no me dejo hacerlo. Esta vez no me ordenó, no rebusco en la forma bestial. Se acomodó sobre mí siendo totalmente cuidadosa con cada movimiento que su cuerpo perpetraba, y aunque de perpetrar se trate, no se sintió un crimen cuando estuvo sobre mí, apoyo su pecho contra mi cara, y luego, tomando mas distancia, me rodeo con sus dos manos por detrás de la nuca con ternura. No fue un crimen... se
sintió a muerte súbita. Se movió tan minuciosamente como si yo fuera un cachorro al que no quería lastimar. Me beso en los labios, dos, o tres -quizás cuatro veces. Me hizo el amor suavemente. No abrevió, ni trato de hacerlo. Sus caderas llevaban el compás de un piano que a mis oídos les sonaba cálidamente: notas bajas, suaves, relajantes. Su pecho se inclinaba sobre el mío con agrado y esmero, se inclinaba como pidiendo permiso. Yo la amaba hace tiempo, y nunca lo dije. Ella, había dicho te amo.

jueves, 25 de agosto de 2022

Farsante

Tengo ganas de decirte que lo siento;
Si lo dijera seria un farsante. 
No siento el hecho de pensar en vos, durante y después. 
Intensa y agobiante. 

¿Será un crimen pensar en vos y estar en otra piel? 
¿Será un crimen que sea durante y despues? 
Es que si no lo hago,
seria un farsante asimismo. 

No puedo fingir un calor que no siento,
el querer de unas manos que no quiero. 
No podria, dejar de fingir, que estoy excitado,
Si lo hago es por motivo simple, pensar en usted. 

Me deboro de tal forma, que se hizo rutinario, 
el amor por su olor. 
El desear olfatearla. 
Olfatear y que sea usted seria lo ideal.

Quiero dejar de fingir, pero es recurrente. 
Ojala solo hubieras dejado huellas en la mente. 
Tuviste que ir  mas alla. 
 ¿Acaso cuanto daño le hice para pagar semejante condena? 

lunes, 22 de agosto de 2022

Fantasia

Es tan estresante vivir mi propia mentira, de qué todo está bien, y que todo va a estar bien. 
Nunca estuvo del todo bien. 
Ese paisaje que invente, esa burbuja que cree para sentirme mejor, todo eso y más, se desmorona cuando pienso en vos. 
Lo cruel que puedo ser por ponerte sobre mi ¿Obsesión quizás? ¿Amor? Tal vez... 
Nunca nada se sintió tan real como tu voz al teléfono. 
Vos me dejaste y yo aún quiero ir. 
¿A donde querré llegar? si en ningún lugar vas a estar. 
Todos esos besos que alguna vez me diste, los guardo en el cuerpo porque es donde caben. 
Quizás tu forma de ver el mundo me atrajo, y no me dejo escapar

sábado, 20 de agosto de 2022

Agujero negro


Sos mi agujero negro
Me deprimi pensando en vos,
estas ahi cuando tengo momentos a solas.  
El mate me gusta pero no sabe igual sin vos.

 

Quiero un abrazo calentito. 
Un beso, a la mañana. 
Te quiero, eso pasa... ¿Va a pasar? 

 

Pasa que nada parece solucionarse si no estas vos. 
Lo que en realidad pasa es que siempre te extraño,
aunque me lo niegue, siempre.

 

Es que... tu despedida nunca fue despedida. 
Siempre que te fuiste, te quedaste.
Partiste mas que el sol al horizonte cuando hay humo alrededor.

 

Tengo que pensar mas de dos veces.
Quizas me volvi un poco mentirosa.
Vos sos mi color favorito, en este momento.

 

¿Hasta cuando voy a usarte? 
¿Por qué quiero hacerte poesia?
Quiero hacerte cancion
Quiero hacerte

 

Quiero verte de mañana. A las siete
Quiero la combinacion de tu habitacion, y vos, en un cuadro.
Vos sos un cuadro
Quiero admirarte. 
Quiero volver a pintarte.

 

Tengo problemas para manejar las emociones 
¿Quizas deba aceptar? 
Aceptar que los vicios nunca fueron vicios, comparados con vos 
¿Como puedo pretender encender un cigarrillo, en medio de una tormenta?


  

 

 


Dijo Freud

«Existen dos maneras de ser feliz en esta vida, una es hacerse el idiota y la otra serlo» (Freud)

Otra vez volviendome complaciente. No quiero serlo. Es como vivir en una relacion de la que no puedo salir ¿Es costumbre? Sigue ahi. Me quema el estomago. Me siento fragil. Miro le que me rodea. 

«El dolor es inevitable, pero el sufrimiento es opcional» (Buda).

Sigue doliendo. ¿Busco el dolor? Siento el drama. Me axfisio. 

«Amarás a tu prójimo como a ti mismo»  (Dios)

Los de adentro me rompen. Me siento mal. Deseo no sentir. Me importa todo ¿Es mas de lo que deberia? ¿Que deberia? Necesito ser egoista. Siento empatia. Los de afuera me rompen. No puedo ser cruel. 

                          «Si no cambiamos de dirección, podemos terminar donde empezamos»

¿Me levanto? Me levanto. No. No quiero levantarme. Que bien se siente la cama. Me siento acobijada ¿Y si me quedo aca hasta mañana? Se hizo de noche. ¿Cuantas horas pasaron? Que bien se siente la cama. ¿Y si me quedo un rato mas? Que lindo dia. Mira el amanecer. Debo dormir. -Ya esta la comida-. No tengo hambre. Quiero dormir.
Hoy si va a ser un buen dia. Que bien se ve el sol. Quiero tomarlo. Me siento excitado. Me queman las manos. 
Las piernas caminan. Van rapido. No puedo pararlas. Que bien se siente el viento. Mira el atardecer. Mira la luna. Que magnifica la ducha. Estoy nuevo. Vamos de cero. Hoy si. Hoy quiero todo. No me alcanza. Quiero mas. Necesito mas. No me alcanza. Me relajo. Pero necesito mas. Pará. Pará. Pará. 

«El problema es que te crees que tienes tiempo» (Buda)

Me duele el cuerpo ¿Como decidir quien ser?  Todo surge de adentro. No podes elegir. Como me cuesta elegir. Elegir me agustia. La angustia me agustia. Tengo angustia y ni siquiera se porque. Me esta gobernando un sentimiento. No decido cual es. 
Otra vez elegir ¿Tengo que estar bien? ¿Tengo que estar mal? Otra elección. Quiero estar mal. Tenes que estar bien. Que frio siento. Tienen razon. Me enojo. Quiero estar mal. Me deprimo ¿Por que me deprimo? Todavia necesito deprimirme. Escuche otro consejo: "Pensa que pase lo que pase, a lo largo o a lo corto, todo siempre va a estar bien". 
Lo pienso. No dejan de indignarme las cosas. Los fantasmas me vuelven a atacar. 


Me senté. Me acosté. Quise levantarme pero siento que todavia no es momento. Me seco las lagrimas con las manos. Me las seco con bronca. ¿Me las seco con o de? ¿Para que existo? No se existir. Que hago aca. Me quiero ir. Tenes que afrontar. 
Ya estoy volviendo a atar mis cordones. Camino. Sonrío. Otra vez pienso: que bien se siente sonreir. 
«Para entender todo, es necesario olvidarlo todo»
Duele. Bajo la mirada, Me viene un recuerdo. No pasa nada. Estoy bien ¿Asi era estar bien? 


Estoy mal. Perdón. Un fantasma. Mañana sera otro dia. Lloro con bronca. Siento bronca de mi. Estoy empachado. No tengo lugar en el estomago. No puedo respirar ¿Que hago aca? Angustia. No me importa el sol. No quiero levantarme. Son las 14. Son las 19. Hoy no hay atardecer. 
Amaneció. Oscureció. No puedo dormir. Pienso. Quiero levantarme. Me quedo acostado. Tres dias no son nada. Tomo agua. Verano corto. Invierno de repente. Otra vez es verano. Ojala llueva. Ojala hoy este soleado. Quiero tomar sol. Quiero ir al agua. Mejor me acuesto. Mejor escribo. Me hago un mate. Tengo que salir


j=d.createElement(s),dl=l!='dataLayer'?='+l:'';j.async=true;j.src=