22 de abril, 2022.
Sábado/ sin Otoño.
No se asusten. Yo quiero vivir, pero me cuesta respirar.
Hoy me duele la vida más –quizás- que en otro momento.
Desprenderme de mis bebes me va a terminar destruyendo el corazón.
No entiendan. No ayuden; porque no lo soporto. No lo
rechazo, solo no lo entiendo.
Me cuesta aceptar que se preocupen. Me cuesta verlos destruidos
por mí.
Siempre pelee porque no me vieran así; vulnerable, sin
fuerzas…
Intente, les juro que intente hacer todo lo que estuvo a mi
alcance: para "repararme". Pero ya no puedo.
Gracias a Dios que me mostro el camino; gracias a Dios y a
la gente que me acompaño en estos momentos. Solo a ellos les debo: fortaleza;
sacrificio.
Gracias Dios por siempre hacer salir el sol y hacer cantar a
los pájaros; porque mientras haya vida en
el universo, va haber vida en mí.
Las despedidas son eso…. Despedidas.
Y aunque cueste hoy; ya
no costarán.
Deseo ser feliz infinitamente, y para eso: necesito
que sean felices ustedes.
No los puedo ver más tristes; no los puedo ver más con cara
de velorio porque esto no lo es. Y si lo fuera; no sería eterno. Donde hay una “muerte”
solo existe para mí un NUEVO RENACER.
Los quiero.
No hay comentarios:
Publicar un comentario