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sábado, 28 de mayo de 2022

Pensando en tocarte las manos

A las 00:55                                                                                   Sábado 28 de Mayo, 22. 


Pensando en tocarte las manos;

que salga de esa laguna en donde habita;

y me tome con fuerza pero que no llegue a ser rudez;

sino una fuerza necesaria e imponente;

pero con la calidez y ternura,

 cuidado sutilmente necesario.


Deseo que este pensando lo mismo que yo;

y quizás sintiendo el fuego como lo siento.


Quisiera que me sienta;

como quien siente la música;

que suena en el alma;

pero palpita en el corazón. 

lunes, 23 de mayo de 2022

Vulnerable

 Tiempo en su lugar la puso en una posición de sentirse totalmente asustada ante los hombres y las posibilidades. El problema ahora - y si habría algún problema- era que se sentía vulnerable.

domingo, 22 de mayo de 2022

Roca sobre el mar

                                                                                                                                   

 

En algún lugar.
(…) lo extrañaba...
 
Sucedía que había hablado de su pequeña historia; y era compartida con tantos detalles; que le parecía como si – en vez de meses- fueran años los que pasaron. Bebiendo un jugo exprimido de limón; en una hamaca colgante, en un lugar hermoso de Corrientes donde todo relucía.
(…) No obstante no podía/lograba sacar de su cabeza a su verdadera realidad con desgracia. Y por desgracia – para su desgracia completa- era su verdadero pecado con aroma dulce. Simplemente despedía el humo de sus pulmones; y hasta el humo le parecía antaño. No conocía el porvenir de estas palabras y de igual manera aparecían en su mente y escritura; como los pájaros cuando salen todos juntos volando a causa de que viene la lluvia. (Siempre escribe sobre los pájaros, los toma muy en cuenta en sus anécdotas).
Venia su llorar; como si fuera una bandada, muy intensamente.
Tenia presente también la sonrisa de aquel como en sueños; lo recordaba a él sonriendo. Recordaba sus malcriadezas porque este sabía bien en que y/o como malcriarla, consentirla. Lo que le producía rechazo con una cuota de ternura – o viceversa- y quizás a la inversa.
Le gustaba igualmente recordarlo así; le gustaba pensar en él siquiera por instantes – y aunque sea solo eso (muy a su pesar)-; aunque daba cuenta que sus ojos lagrimeaban de añoranza, de futuralgia tal vez: de recuerdos en su piel.
Reconocía amarlo internamente, pero no exteriormente… esto le era inadmisible. No lo comentaba; hacia caso omiso porque no tenía el valor suficiente para reconocerse enamorada ante la gente. Esto le costaba, inclusive más que su escritura. Plasmarlo en papel era su condena; aunque no estaba decidida, ni obligada a cumplirla.

sábado, 21 de mayo de 2022

La psiquis de los extremos

 

El sol toca cada parte de tus partes;
pero sentirlo no es posible.
Dejarte sangrar es lo mas complaciente,
no hay nada que te guste mas que dejarte sangrar.


Ya no tienen goce sus días,
los cambio por melancolía e insomnio.


Porque las noches duelen;
carcomen la psiquis de los que abusan,
de los que abusan de los extremos;
Y no soy mas que eso.

viernes, 20 de mayo de 2022

Simpleza

 

Esperaba ansiosa el día de campo, bebiendo un mate semi-amargo que le gustaba en estos días de sol.

Disfrutaba del sol como nadie, ya que podía captar que no había retorno de estos días, que nada podía corromperla; ni sus propios pensamientos…

La esperaba el inmenso campo, algo que ama con locura, donde se reconoce feliz. Esto la abría a todos y cada uno de sus placeres, donde más que nada le provocaba este plan. No quería nada más que unas cuantas horas de sentirse completa; rodeada de naturaleza, del respirar campestre que llena los pulmones, y de paso tranquiliza el alma. Sentirse completa; perpleja de lo magnifico que le generaba lo sencillo. La sencillez le atraía excesivamente, y su mejor plan era poder relajarse lejos de todo. Más porque era estar desconectada de sus fantasmas (cabeza).

Esos días verdaderamente provocaban una catarata de placeres en su cuerpo; su cara gesticulaba sonrisas espontaneas. Los aromas; le traían recuerdos a su tata fallecido de lo terrenal. Un buen caballo; que eran especiales en su perspectiva; los caballos eran su animal favorito por lejos.

Día de cabalgatas, viendo mandarinas en los arboles; pudiendo tomarlas con sus manos, y, posteriormente comiéndolas, gajo a gajo.

¡Ella era feliz en esa simpleza!

Alquimia


Se encontraron con sus almas pasadas. Despertaron esa excitación de corazones que no lo consiguen ni las drogas.

Aunque como de drogas se trata; esta sería la peor. Esta droga no tiene rehabilitación; no se apaga, no se calma con agua.

El déjá vú no es solo una palabra conocida, es la esencia generando su alquimia.

Como decía Coelho en el <<alquimista>>

“No todos pueden ver los sueños de la misma manera.”

“Todo hombre feliz era un hombre que llevaba a Dios dentro de sí.”

“Acuérdate de saber siempre lo que quieres.”

“veo el mundo tal como desearía que sucedieran las cosas, y no como realmente suceden.”

“Siempre existe en el mundo una persona que espera a otra, ya sea en el medio del desierto o en medio de una gran ciudad. Y cuando estas personas se cruzan y sus ojos se encuentran, todo el pasado y todo el futuro pierden completamente su importancia y sólo existe aquel momento”.

Él era el alquimista; y ella, solo su propia alquimia.

miércoles, 18 de mayo de 2022

Despues de Dios

Les dejo por aquí una carta (poema) que escribí estando muy enamorada. Espero les guste:

 

De lo terrenal, de mí para mí, te veo; 

No puedo dejar de observarte,

Entre ese mate y ese rayo de luz (como rayos crepusculares; destellos),

Entrando lento a la mañana,

Empezando a calentar la cara…

Así te siento, observo, y percibo.

 

Si pensar es espectacular,

Sentirse, sentirte…

Me desarmo.

  

¡Mira! Ahí quedaron las colillas olvidadas,

De los besos nocturnos,

Ahí viene el recuerdo y la sonrisa,

Entre ese mate y ese destello,

Estas ahí y sos de acá…

Y ahora estas en mí.

 

Va… cambiando de estado.

Siento de lo pasional, a lo terrenal;

Pero vos estas acá,

Vos conectas mis sentidos con el cuerpo (mi cuerpo)

¿Estás ahí para quererme?

¿Puedo dejarme querer?

No… no lo digas

La moral me juega mal, me juega sucio.

 

Avisa para ponerme mal;

No… no me agarres desprevenida;

Para siéntate: charlemos un rato.

¡Mírame!

Me confundo;

Vos a veces me confundís.

Tengo miedo de escribirte; miedo de pensar.

 

¿Por qué me lo pediste?

No… no lo digas.

¿Podría acaso abrirme un poco más?

Algo te podría decir de más.

 

Hoy pensé y… ayer pensé;

Pensé fugazmente en todo;

Tus manos y tu boca también estuvieron en la reunión.

De esas manos no se puede salir;

Esa boca… (Hago silencio en mi) solo la quiero en mi piel

Pará… mejor dejar esto acá,

El calor está haciendo estragos en mí.

lunes, 16 de mayo de 2022

Luaz

HABIA ACORDADO DE IMPREVISTO:

Inmediatamente en seguida de haber vuelto de ese lugar tan raro al que concurrió, donde la esperaba un ser extraño; que inclusive le ofreció de prestado un libro de poesía <<estaciones de tinta negra>>. Gozaba de haberse despedido de éste, fría y rápidamente. No por temer, sino porque se había encontrado ante una situación rara. No sabía de buena tinta muy bien porque le pasaba, pero de algún modo no estaba cómoda.

¿Sería por haberlo conocido hace dos minutos, o por su gato mimoso con nombre de comida? Claro que no era nada de ello… Muy en su interior comprendía esta vez, que ya no estaba dispuesta a estas situaciones. Ya no debía actuar como en su antigüedad sobre las cosas, y/o  hechos que le acontecían. Esta vez debía cuidarse de los demás –de ella misma-.

Como venía relatando: había acordado por teléfono pero de imprevisto (porque era algo que no había tenido si quiera imaginado) ir a su café predilecto a merendar su yogur favorito.

Nada le hacía tan feliz como aprovechar en el invierno: el caminar, e ir a sentarse libre a escribir: comiendo su leche agria (con granola, frutas de estación y miel), favorita, y bebiendo su café descafeinado (descafeinado que por obligación había comenzado a beber hace unos meses atrás).

Café descafeinado – que ironía pensaba- con leche de almendras.
También pensaba después de todo: que esas eran algunas de las cosas que la hacían sentirse viva de vez en cuando. Le surgió el auto-responderse a una pregunta que le hizo una persona amada por ella, un día antes de esto, y que en ese momento no tuvo la respuesta; por estar deprimida, por no saber que le pasaba ese día. Pero en este preciso momento sí; si estaba al tanto. Pensaba en la locura de ver, y de lograr reconocer que por estas infantas cosas, concluía levantarse siempre ante el día que le tocaba. Porque esto hacia un poco de justicia a su frase de cabecera 

“ser feliz es darse cuenta”;

Frase que utilizaba bastante de seguido -que había leído en un libro, en algún momento de su adolescencia-.

A todo lo demás, el libro de poesía llego en buen momento:  Le servía porque tenía un poema sobre el “desequilibrio” y otro que se llama “guiarme a perderme”. 

Su idea – varias veces en su cabeza rondaba- era inmiscuirse en la escritura de la poesía. La poderosa y mágica trama de la poesía. El Inconveniente era, que la mayoría de las veces se auto-exigía hacerlo bien (y si bien tenía escrito - y lo hacía varias veces-  no obstante le parecían “bastantes pasables”), pero no llegaba a convencerse de ser buena. Entonces había comprendido cerrando esta página de escritura, de que cuando podía darse cuenta que era feliz en algunos momentos, lo único que pasaba, es que todo podía estar solo bien; y que al contrario de la primera ley de Murphy, solo iba a pasar lo que tenga que pasar, pero en el buen sentido de la vida. Ahora si hablamos de la segunda ley: ahí si le daba la derecha.


sábado, 14 de mayo de 2022

Hoy solo esto

Hola. No sé si buenas o malas. Sé que tengo algunas cosas que me están volviendo a doler, pero ni siquiera sé cómo explicarlo. 
Mis agendas están llenas, pero ni así quiero compartirles algo que ya haya escrito. No tengo ganas de nada. Y odio que los días grises sean tan grises para mí (algunas veces). Al menos en algunos lugares sé disfrutarlos, pero cuesta tanto sentarse y tener mil cosas para decir pero a la vez no tener nada de ganas de compartirlo. 
Sigo tomando mi medicación, pero todavía hay algo que no cierra y que no encaja en mí. Siento que nada encaja adentro. Siempre pienso en ese rompecabezas, ese que ojala algún día llegue a armar de nuevo para poder dejar de subir y bajar en cuestión de segundos. Mi montaña rusa de pensamientos: me llueven, me asolean, y me vuelven a llover (aunque no quiera). Siento que tengo todo en la vida para ser feliz, porque de verdad todo lo que quiero y predispongo para mí se da en cuestión de segundos. 
De repente empiezan... con solo algunas palabras, algunos hechos, y terminan volviendo a agitar adentro, el corazón, los sentimientos, el todo interno. Pongo música triste porque siempre me gusto lo melancólico, a mí la música no me modifica. Solo va llenando espacios vacíos, que a través del sonido llegan a dan una cierta interpretación de lo que me pasa. Siento ausencia, dolor, siento que por más que intente de miles de maneras el ponerle ánimos al día, colores radiantes; para verme con una sonrisa en el espejo, no pasa. Termino con los ojos cansados, casi cerrados, angustiada, culpable…
Necesito las herramientas. Necesito tantas cosas que no se siquiera que son. Me hago las miles de preguntas, las anoto, las vuelvo a hacer, y todo para “reponerme”. Porque ni el mate, ni mi música favorita, ni el mejor libro, ni los disfrutes de las costumbres calman los temblores que siento. Ojala el dolor no se vuelva costumbre… aunque, ojala si lo haga, así por un lado logro ser parte de eso y poder, al menos, disfrutarlo. Se engañar a mis propios estados y llevarlos para otro lado, pero siempre conmigo es al “limite”, y vengo de los mismos límites que me llevaron a desniveles en todo lo que intenté, de esa línea imaginaria que pasa la normalidad, donde bajo, y bajo. Aunque pidan que lo vuelva a intentar no soy capaz de encontrarle la vuelta de rosca.

viernes, 13 de mayo de 2022

Decidida en algún lugar

 Un día; en la escalera de la entrada del hotel, todxs nos juntamos por la lluvia.


Con diferentes fines o por diferentes cosas; pero aun así nos encontrábamos reunidos un grupo de personas. Alguno como yo –la mayoría- prendiendo el primer cigarrillo del día; disfrutando de este vicio. Otros, esperando que los busquen; por ahí… ya yéndose.

No hay un fin en común, no está nada instituido.

Me puse a pensar: ¿Por qué anoche se me dio vueltas un poco el rumbo, la vida?  

Pero como a mi vida la dirijo yo; tengo quizás que aprender a encarar las cosas de otra forma. No quiero –ya no acepto- que decidan nada por mí. Voy a decidirlo yo. Y aunque cueste lo que cueste, y aunque sea para mejor o peor; yo soy quien lo quiere resolver.

Acordarte – y esto me lo digo siempre- que a mi vida la guío yo. Mi control, mi volante, invariablemente va a ser mío (es mío). No me corrompo más.
Aunque lo busquen, aunque quieran ponerte coordenadas establecidas; no lo van a lograr.
A mí: Ni vos, ni nadie. Me alejo, por más que produzca que me rompa – una vez más-.

Ya me acostumbraron, me enviciaron de rupturas, de armar interiormente un rompecabezas semi-armado (con piezas pérdidas en cada lugar de la casa) donde quizás las piezas de ningún modo las encuentre. Quizás quedara así, roto siempre…

Me alejo, salgo de la comodidad que me da tu persona; que me da ese objeto cuadrado que soles tener con control. Ya no deseo estar ahí.

No me busques porque ya no me encontras. Ya no me tenes. Y te quiero –lastimosamente- pero sumisa nunca más.

miércoles, 11 de mayo de 2022

22 de Abril, 2022

22 de abril, 2022.

                                                 Sábado/ sin Otoño.

 

 

No se asusten. Yo quiero vivir, pero me cuesta respirar.

Hoy me duele la vida más –quizás- que en otro momento.

Desprenderme de mis bebes me va a terminar destruyendo el corazón.

No entiendan. No ayuden; porque no lo soporto. No lo rechazo, solo no lo entiendo.

Me cuesta aceptar que se preocupen. Me cuesta verlos destruidos por mí.

Siempre pelee porque no me vieran así; vulnerable, sin fuerzas…

Intente, les juro que intente hacer todo lo que estuvo a mi alcance: para "repararme". Pero ya no puedo.

Gracias a Dios que me mostro el camino; gracias a Dios y a la gente que me acompaño en estos momentos. Solo a ellos les debo: fortaleza; sacrificio.
Gracias Dios por siempre hacer salir el sol y hacer cantar a los pájaros; porque mientras haya vida en el universo, va haber vida en mí.

Las despedidas son eso…. Despedidas.
Y aunque cueste hoy; ya no costarán.

Deseo ser feliz infinitamente, y para eso: necesito que sean felices ustedes.

No los puedo ver más tristes; no los puedo ver más con cara de velorio porque esto no lo es. Y si lo fuera; no sería eterno. Donde hay una “muerte” solo existe para mí un NUEVO RENACER.

Los quiero.

martes, 10 de mayo de 2022

El cigarro olvidado

                                                                                                                                      Martes, 19 de Abril. 
12:22


Necesitaba descargar todo lo que sentía, porque sabia que sino la iba a consumir. Era un cigarro prendido, dejado sobre un objeto base. Podría estar en cualquier lugar: en la mesa, en el baño, en la cocina, en un cenicero... y de igual forma iba a consumirse prendido, y no sobre unos labios. Olvidada, dejada por algo quizás -ojala y me equivoque- menos importante. 
Y aunque no deba condenarla haciendo alusión a ser menos que eso, quisiera comparar (y bien saben que no soy de "esos") porque una cosa es ser cigarro y ser dejado sobre un cenicero como Dios manda, y otra muy contradictoria; es dejar ese vicio que nos combina, que nos acompaña en soledad; en una taza de vidrio; sucia, con ceniza vieja, y pedazos de manzana olvidados.

Sabado

Siento que respiro otra vez;
hoy es domingo,
la herida esta cerrado, 
de a poco cicatriza.
y gracias a Dios.

Siento que percibo de nuevo;
los colores que el cielo me regala,
espero el atardecer como si fuera el ultimo,
¿será que respira mi alma?

Siento que puedo probarte;
probar el gusto de las heridas que dejaste,
lo que cortaste y no ataste.
Siento que puedo probarte,
solo déjame, déjate. 

Noche especial

    Esa noche era especial. Tenia traumas que la hacían salir de su esquema habitual. Y esta fecha que recordaba, era la peor. Estaba tan dañada que, aunque no lo reconociera, buscaba contención. Pero no cualquier contención. Estaba tan dolida ese domingo: le dolía la vida, su alma, se partía todo su interior, y sangraba al punto de no caberle tanta sangre dentro del cuerpo. 
    La noche era especial, aunque nada tenía que ver con el goce y el placer. La pasaba mal y no lo decía. Quería llorar sin que nadie la abrace. Necesitaba llorar porque entre la sangre acumulada y el resto, no cambian ni las lágrimas en su interior. Tenía un desastre en su departamento, y no pensaba siquiera ordenar porque entendía que nada iba a arreglarla, ni sus obsesiones con la limpieza, ni sus tocs no resueltos, y tampoco usar su cuerpo con algún Juan que la cobije y la duerma después de haberle hecho el amor. Quería mirar para un costado a todo, no hacer caso a nada. No podía hacerlo... Pensaba en todo y en nada a la vez. Pensar también le dolía. Había roto, horas antes, su copa favorita; perdido su auto por un control de alcoholemia. Se acababa de levantar y lo único que quería era quedarse acostada fumando un cigarro de los convertibles, esos que había intercambiado por sus tan amados cigarrillos favoritos. Esto, en conjunto, fueron su despertar ese domingo. Los pájaros cantaban y ella podía escucharlos. Se dejaba llevar por ese sonido para sosegar sus pensamientos. Ya estaba cansada de llorar, no quería hacerlo más. No le solucionaba nada, o eso quería creer. Ya no sentía romperse más, porque cada vez que se rompía dejaba atrás -nuevamente- un pedazo viejo de ilusiones para con su vida. Se hundía tanto, y le era tan cómodo, que de ahí no deseaba volver.


Renacer

Me gustaría en resumidas palabras o mas bien -y aunque seria una falacia- explicarles un poco sobre lo que escribo. Considero mas oportuno dejarles un poco con ese misterio rondando en sus mentes. 
No es un juego macabro ni mucho menos, únicamente espero que puedan llevar su imaginación a los lugares menos o mas pensados, y no se limiten -en ningún momento- sobre ningún rincón.
Aun cuando sea un poco de catarsis con mezcla de una vida rota, triste e intrínsecamente feliz, de quien les habla, me autoconvence la idea de que van a identificarse, encontrarse, percibirse conmigo, y sin ir mas lejos, hasta quizás, un poco entenderse ustedes. Porque considero que para que lata dentro y se siga palpitando la escritura, es sumamente importante identificarnos con otras vidas/historias, y no sentirnos solos en este universo que, a veces, es tan paralelo. 
Por ultimo -y no menos importante- aclarar que: No solo soy traumas, también hay aprendizaje y psicoanálisis de por medio, mucha medicación y por sobre todo, amor propio: Por renacer... escribiendo sobre las "desgracias con suerte" de la vida misma.




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