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miércoles, 18 de mayo de 2022

Despues de Dios

Les dejo por aquí una carta (poema) que escribí estando muy enamorada. Espero les guste:

 

De lo terrenal, de mí para mí, te veo; 

No puedo dejar de observarte,

Entre ese mate y ese rayo de luz (como rayos crepusculares; destellos),

Entrando lento a la mañana,

Empezando a calentar la cara…

Así te siento, observo, y percibo.

 

Si pensar es espectacular,

Sentirse, sentirte…

Me desarmo.

  

¡Mira! Ahí quedaron las colillas olvidadas,

De los besos nocturnos,

Ahí viene el recuerdo y la sonrisa,

Entre ese mate y ese destello,

Estas ahí y sos de acá…

Y ahora estas en mí.

 

Va… cambiando de estado.

Siento de lo pasional, a lo terrenal;

Pero vos estas acá,

Vos conectas mis sentidos con el cuerpo (mi cuerpo)

¿Estás ahí para quererme?

¿Puedo dejarme querer?

No… no lo digas

La moral me juega mal, me juega sucio.

 

Avisa para ponerme mal;

No… no me agarres desprevenida;

Para siéntate: charlemos un rato.

¡Mírame!

Me confundo;

Vos a veces me confundís.

Tengo miedo de escribirte; miedo de pensar.

 

¿Por qué me lo pediste?

No… no lo digas.

¿Podría acaso abrirme un poco más?

Algo te podría decir de más.

 

Hoy pensé y… ayer pensé;

Pensé fugazmente en todo;

Tus manos y tu boca también estuvieron en la reunión.

De esas manos no se puede salir;

Esa boca… (Hago silencio en mi) solo la quiero en mi piel

Pará… mejor dejar esto acá,

El calor está haciendo estragos en mí.

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